La ciencia

Tal vez, en un futuro tendré la desgracia de mirar en retrospectiva la vida, como cualquier viejo hace y, aparte de los lamentos típicos y auto-compasivos de la raza humana tendré un motivo más para ser nostálgico. Nunca fui un científico. Es ahora que me entero que no era una mera fantasía infantil la que me motivó a contarle eso a mi mejor amigo de aquel entonces que quería ser un científico, y que suscitó en él una risa simplona que me decía: fracasarías, eso no da plata. Lo que subyacía a la profesión que elegí era la sensación de usar una bata blanca e inmaculada y poder jugar con los artefactos científicos que tan celosamente cuidaba mi colegio y que nunca me dejaron usar.

Hoy soy un prospecto de abogado, con notas aceptables y con inclinaciones por el derecho privado, un derecho que se asemeja mucho a mi pasión inicial en cuando a su espíritu de libertad, el mismo que dan las ciencias a la raza humana. Mi elección de carrera fue vaga y confusa, casi que la hice tomando unos dardos y lanzándolos a un panfleto de universidad. Finalmente terminé en la facultad de Derecho y Ciencias (calificativo que aún encuentro incómodo) Políticas de la Universidad de Antioquia. Me encuentro en una isla supremamente alejada de aquello que me brinda placer, estudio con leguleyos, hipócritas y timadores que ni siquiera son abogados aún, no quiero ni imaginarme que harán una vez consigan su título.

Las razones meramente humanas para vivir son insignificantes, el amor por el prójimo es una farsa y las condiciones sociales de la política son pantomimas que se nos presentan como panem et circenses, para ocupar ambiciones pequeñas y no interferir en el desarrollo del proyecto de las clases dominantes; el arte y la poesía no son más que intentos del alma por escapar de la frívola vida humana hoy en día, la política de los riesgos y los realities que putrefactan la mente de los imbéciles. 

Es la ciencia la que desvela la luz cegadora que estaba cubierta por los asquerosos trapos de la religión y la ignoracia y crea las condiciones para que se usen estos conocimientos (en general) en favor de la vida y, por extensión, de la raza humana ¡Que labor tan noble y útil, comparada con la de un abogado!

Resignación

Mi paciencia se mengua frente a ti, la razón es que no soporto la idea de tu constante desvalor, tu casi cínico desprecio por lo que significa la vida, al negarte a ti misma.

Cuando dices que no vales, me haces odiarte y me haces odiarme a mí mismo, porque no te crees digna de nada y de nadie, tus refunfuños me muestran la mezquidad de tus ojos y el pobre espíritu de tu espejo. Tu alma, por Dios ¡Tu alma! Tan sempiterna e inocente manifiesta un espíritu incólume a la raza humana, casi ajeno a nosotros, simples monos del espacio. Te odio cuando te desprecias, porque me dices que la niña que amé no merece ser amada y no existe una mayor mentira que puedas dar. Negaré tu negación de ti y mantendré la dulce fotografía de tus rizos enmarcando tu sonrisa.

Sentarse al borde de lo que éramos para saber que ya nunca más lo seremos…

Realmente quiero ser la persona que olvide, pero me conozco, no lo haré, soy lo suficientemente testarudo como para mantener apegos infantiles mi vida entera, y esto es mucho más grande.

El hecho de que la extrañe de esta forma me consterna, me parece tan real el sentimiento, tan diferente de los otros. Realmente la quiero, es frustrante en tantos sentidos y la peor parte es que sé que me enamoré de ella.

Guardaré lo más que pueda los recuerdos de la ella que quise tanto, la ella-niña que me hizo reír en medio de mi mar de pesadillas realmente la soledad de no escuchar sus palabras es por lo menos inquietante. Me permitiré atesorarla lo más que pueda antes de que cambie , de que se pierda completamente en su propio viaje por cambiarse a sí misma y ya no sea capaz de verla más.

¡Hola! Ultimamente parece que piensas que has cambiado para mal o algo así, y es cierto. Ahora tenés el pelo rojo-tamarindo. Pero aparte de eso sigues siendo la misma torpe preocupona de siempre y no sabes cuánto me alegra eso.

Algún día, cuando tengas mi edad y crezcas y hallan pasado todos esos años, aprenderás una valiosa lección: actúa del modo en que puedas timonear tu vida hacia todos los sueños que tuviste de niño. Mantén firme el rumbo. Los momentos tristes en la vida deben ser pocos y preciosos, si llegan a ser comunes, entonces que pobre y miserable será cada día. Triste ha de ser esta tristeza que nadie la abraza cerca o lejos, que nadie la socorre con palabra y miradas, que nadie la conoce, triste ha de ser esta tristeza tan ignorada que nadie la ve.

En fin, te doy la bendición de Harry Potter Sánchez en esta Navidad. Estoy sinceramente feliz de haber llegado a conocerte a vos.

En progreso…

Nunca en su vida deseó Richard Bachman el estar de pie frente a su hermano menor como en este momento, en el que se aproximaba inexorablemente hacia el hoyo que conducía al mismísimo infierno. Steve podría ser una completa decepción para la familia por haberse casado con una gitana que se encontró en las calles de New Hampshire el invierno pasado y adoptar su hija como propia, pero seguía siendo el sabelotodo que le metió en aquel lío.

Nadie sabe que impulsó al recatado y frío hijo menor de la familia a tomar una decisión tan repentina como el matrimonio con una mujer extraña que conoció mientras obtenía los compuestos químicos que necesitaba para un importante trabajo en su proyecto para la universidad de Dartmouth, el caso es que su padre estuvo más que dispuesto a dejar de patrocinar los estudios de Steve y fue el trabajo de Richard el suavizarlo lo suficiente como para que dispensara el sustento mensual de su hermano bebé. Realmente sólo se llevaban 2 años de diferencia, Richard tenía 21 y Steve 19, y Steve era por mucho el más inteligente y maduro de los dos, sin embargo seguiría siendo su hermano bebé, sin importar cuántos diplomas y menciones de honor en diferentes comunidades científicas le llevara por delante.

Por su parte, Richard era un estudiante en su primer año de psicología, luego de abandonar los sueños de su padre con estudiar economía en una prestigiosa universidad. Richard nunca destacó especialmente en sus materias, en comparación con la lumbrera que era el pequeño Steve, esto nunca hizo que hubiera alguna rivalidad entre ellos. Al contrario, Richard se sentía orgulloso de que las universidades más prestigiosas se pelearon por su su hermano, luego de que su primer ensayo: “Los efectos de los degenerativos celulares en tejidos animales” fuera publicado en una de esas revistas elegantes que solo leen ciéntificos cuando aún no había salido de la secundaria, él siempre había sido todo un genio en esos asuntos y, como era de esperarse, representaba las esperanzas de su padre de continuar con el legado familiar de profesionales ejemplares. Su padre fue un gran médico, un neurocirujano.

Cuando se propagó la noticia de que Steve se había encariñado con una gitana y su hija

From childhood’s hour I have not been
As others were; I have not seen
As others saw; I could not bring
My passions from a common spring.
From the same source I have not taken
My sorrow; I could not awaken
My heart to joy at the same tone;
And all I loved, I loved alone.
Then- in my childhood, in the dawn
Of a most stormy life- was drawn
From every depth of good and ill
The mystery which binds me still:
From the torrent, or the fountain,
From the red cliff of the mountain,
From the sun that round me rolled
In its autumn tint of gold,
From the lightning in the sky
As it passed me flying by,
From the thunder and the storm,
And the cloud that took the form
(When the rest of Heaven was blue)
Of a demon in my view.
"Alone" Edgar Allan Poe

Amistad

Fue alentador el gesto que recibí hoy del vigilante de una obra en construcción con el que me volví amigo, con tan solo unos pocos saludos ocasionales que sucedían mientras me dirigía a la universidad y conversaciones frívolas he encontrado una persona para poder lanzar un chiste ocasional, sonreír y seguir mi camino. Tal vez eso son los amigos. Toda mi vida he tenido esta concepción extraña de que los amigos son estas personas incondicionales que están ahí cunado más los necesitas. No he visto a mis amigos del colegio en dos meses o más, aquellos pocos en que confío en la universidad lo suficiente, permanecen ocupados o simplemente me termino alejando de ellos.

Tal vez es momento de que revalúe mi concepto de amigo y simplemente lo vea como un apoyo momentáneo, eventualmente se irá o será cada vez más escaso encontrarlo. Tal vez si sea cierto eso de que estamos solos en el interior, yo no quería creerlo. Hoy por hoy parece que las cosas que realmente valen más son los contactos recientes, en lugar de las amistades duraderas… tengo que poner trabajo en ese tipo de cosas y dejar de fantasear con charlas y helados.